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Creepypastas - Mediaval


Creepypastas

Categoría: Mediaval | 18.01.2014 a las 20:01 hs
Advierto este post es solo para lo que le gusta leer si a ti no te gusta leer no veas el post y limitate a retirarte callado
gracias
Rockcena
Creepypastas



Ayudadme!

“Hola, soy una chica de veintidós años de Bilbao y busco ayuda por que estoy aterrorizada:
Desde que cumplí los dieciséis o los quince años, de vez en cuando tengo la misma pesadilla, que se repite exactamente igual una y otra vez.
Una pesadilla en la que me encuentro sola en una especie de edificio abandonado o en construcción, no lo sé muy bien, los recuerdos de mi pesadilla son algo borrosas. Dentro de ese edificio, oigo unos golpes muy lejanos, pero golpes bastante violentos: ”¡Pum! ¡Pum!” ,retumban con bastante eco por todo el edificio. Los golpes cada vez van sonando más cerca de mí ”¡Pum! ¡Pum!”, acercándose por los largos y lóbregos pasillos de dicho edificio que desconozco.
Es entonces cuando el terror me inunda y empiezo a correr por los pasillos del edificio buscando un escondite. Corro hasta que mi pasillo acaba en la puerta de un cuarto de baño aún sin finalizar. Acabó escondiéndome en una de las pilas separadas por maderas y cierro la puerta mientras oigo como los golpes violentos suenan más feroces y cada vez más cerca ”¡PUM! ¡PUM!”. Me agazapo encima de la taza del váter, procurando no dejarme ver por lo que sea que produzca esos golpes.
Finalmente los golpes llegan al cuarto de baño donde aterrorizada no hago ningún ruido, hasta que los golpes suenan tras la puerta de la pila donde estoy escondida ”¡PUM!¡PUM!”. La puerta tiembla en cada golpe, y yo entierro la cabeza entre mis piernas deseando que todo acabe, mientras los golpes suenan cada vez más fuertes y continuados “¡PUM! ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM!”. Es entonces cuando la puerta parece apunto de ceder, que despierto temblorosa sudando en mi cama y chorreando sangre entre mis piernas y manchando las sabanas de sangre.

Cada vez que tengo esta pesadilla me baja la regla, trastornando incluso mi ciclo menstrual, pero no acaba aquí lo curioso de mi pesadilla. Lo curioso es que cada vez que tengo esta pesadilla en el transcurso de mi periodo menstrual surgido por dicha pesadilla, me siento perseguida y vigilada. Como si alguien estuviera observándome a cada paso y a cada momento. Al principio creí que era algo de las hormonas o del reciente recuerdo de la pesadilla. No le dí más importancia hasta la tercera o cuarta vez que conseguía ver por el rabillo del ojo y de manera muy fortuita a una chica. Cada vez que la veía estaba en clase, paseando por la calle o incluso sentada con amigos, siempre a lo lejos medio escondida y cuando quería fijarme mejor, desaparecía.
Era una chica joven, de mi edad más o menos y parecía vestir de color gris toda ella cada vez que la veía brevemente ya que nunca conseguí verla por periodo de tiempo prolongado para poder fijarme bien en ella, pero cada vez que aparecía, no podía dejar de temblar.
Cuando finalizaba mi ciclo menstrual, todo volvía a la normalidad, hasta que no se me repetía dicha pesadilla, a veces tardaba meses en soñar con ella a veces solo semanas.
Fue hace tres meses más o menos, que me encontraba ojeando el periódico, cuando leía la noticia sobre el asesinato de una familia entera en mi ciudad: el padre, la madre y dos niñas de diez y ocho años, en su piso. La familia fue brutalmente asesinada a golpes con un objeto contundente todavía sin poder identificar “una tubería de hierro” especulaba la policía. Pero no fue la noticia lo que llamó mi atención e hizo que una gota de sudor frío recorriera mi espalda y me hizo temblar. Fue una de las fotos en blanco y negro que ilustraba la noticia, en la que aparecía el cuarto de estar de esa familia destrozada; con la mesa partida por la mitad, la alfombra llena de astillas, trozos de cristal y de porcelana y con manchones de sangre, varios objetos destrozados por todo el suelo, las cortinas sueltas y desgarradas, y un espejo hecho trizas. Y fue cuando me fije en uno de los trozos de este cristal, específicamente uno que estaba en el suelo boca arriba, se reflejaba borrosamente la cara de una joven sonriendo, pero una sonrisa malvada que emanaba terror y que curiosamente me era familiar y señalaba con el dedo hacia el lector.
Dí un pequeño bote asustada cuando lo ví por primera vez, era la chica que veía fugazmente observándome a lo lejos cuando tenía la menstruación provocada por esa pesadilla. Estaba completamente segura de que era ella, de alguna forma lo sabía, al igual que sabía que era a mí a quien señalaba en la foto.
Ese mismo día, no quería dormir, tenía miedo de lo que pudiera soñar, me tome varios cafés, durante el día bebí un montón de refresco de cola, pero de nada sirvió, caí dormida y soñé.

En el sueño volvía estar en el lúgubre edificio abandonado o en construcción y volví a escuchar los golpes, “¡Pum! ¡Pum!”. Y todo el sueño se repitió igual. Más que no me desperté cuando la puerta finalmente cedió a los violentos golpes. La puerta cayó sobre mí, e inmediatamente fue retirada y me quede expuesta a lo que fuera que me perseguía. Mire muerta de miedo a quien o a lo que había delante de mi. Era la joven de gris, con un pequeño vestido negro grisáceo de tirantes y descalza, su piel era gris y su pelo negro y bien cuidado. Pero cuando mire a su cara me quede petrificada, su rostro era exactamente como el mío, mis mismos rasgos faciales, era como verme en un espejo terrorífico y sin color. Ella estaba enfrente de mi, observándome con esa siniestra sonrisa y llevaba en una mano, una especie de porra blanca que parecía hecha de huesos. En ese momento me di cuenta de que estaba completamente desnuda y fue entonces cuando ella se agacho acercándose a mí, y yo inmovilizada del terror no se lo impedía. Me separó las piernas y hundió su cabeza entre ellas, fue cuando la note pegada a mi vagina cuando desperté. Pero esta vez no me había bajado la regla. Estaba aterrorizada, sudando y pálida y notaba pinchazos en mi vagina.

Desde entonces no he vuelto a ver a la joven gris idéntica a mí, y llevo tres meses de retraso con mi menstruación. No me atrevo hacer la prueba de embarazo, y estoy muy asustada de lo que pueda ocurrir. Si alguien tiene la menor idea de lo que me ocurre, o si alguna ha tenido la misma experiencia por favor contármela, estoy muy asustada.”


El post tuvo varios comentarios, pero la autora de dicho post nunca más volvió a postear nada, ni siquiera se la detectaba online a ninguna hora en dicha web. Uno de los administradores de dicho foro, por curiosidad rastreóla I.Pde donde fue enviado el post. Consiguió dar con la dirección y efectivamente era de Bilbao de una zona residencial. El administrador se documento sobre noticias y sucesos que ocurrieron en la dirección que consiguió, y encontró una noticia sobre la desaparición de una joven de veintidós hace 7 meses. Sus familiares aún siguen buscándola, y las autoridades no encuentran ni una sola pista de su paradero.
No fue hasta cuatro meses después de que el administrador descubriera dicha información, cuando un nuevo post se abrió en el foro titulado “Gracias”. Cuando el administrador abrió el post, se encontró que solo contenía una foto en blanco y negro, en la que aparecía un salón destrozado, con una mesa partida por la mitad, la alfombra llena de astillas, cristales, porcelana y sangre… Entonces recordó el post de la chica desaparecida, se fijo en la parte del espejo partido tirado en el suelo, y vio allí algo. No era la chica de gris que describía la chica desaparecida, pero si que se veía borrosamente un chico, que sonreía macabramente y señalaba hacía al lector.
Al día siguiente la policía encontró el cadáver del administrador brutalmente golpeado y todo el piso destrozado. El post de “Gracias” desapareció de la red.

Gatos En Bolsas

Buen día tengan todos ustedes, espero no perturbar lo que queda de su día con este relato.
Mi nombre no es de importancia, no soy un hombre de fe ni de creencias extranormales. El siguiente escrito es una experiencia propia que desde hace tiempo no me ha dejado dormir por su inexplicable incógnita que retumba en el abismo de mi conciencia. No espero que me crean, que me ayuden o que se aterren. Sólo busco un desahogo a este recuerdo que dormirá conmigo por siempre, ya que es imposible olvidar esa cara, ese rostro, esos ojos…
Era joven en aquel entonces, recuerdo muy bien ese garaje en donde solía pasar el rato con mi banda de rock, el mundo olía a coche nuevo y nosotros hambrientos nos lo comíamos de un sólo bocado; los padres, los maestros, la autoridad no eran más que viejos amargados. Después de desahogar nuestras hormonas interpretando canciones de rock pesado, solíamos ir a un parque cerca de aquel garaje; éramos jóvenes con ideas muy diferentes pero no con malas intenciones, el alcohol y las drogas nunca nos llamaron la atención. El parque siempre estaba muy solo, con pocos árboles y muy descuidado. En el centro de él había un quiosco, una especie de construcción muy extraña que tenía dos niveles. El de arriba estaba techado y no tenía paredes, sino unos soportes y unas rejas para no caerte, mis amigos y yo pasábamos harto tiempo en ese lugar viendo a la gente pasar y charlando sobre chicas o bandas de rock. El otro nivel era subterráneo, como de unos 4 metros de profundidad, nunca entrábamos ahí ya que pasaba inundado por las lluvias y lleno de basura, además de que su oscuridad y fachada de posible albergue de drogadictos nos daba un poco de miedo. Me comentaron que hace unos años era una tienda llamada “El quiosco”.
De tanto tiempo que pasábamos en el quiosco que ya sabíamos qué personas pasaban por ahí y a qué hora; pero una de esas personas era algo especial, ya que era todo un espectáculo ver su comportamiento y su acto rutinario. Se trataba de una persona de la tercera edad, era una vieja, lo sabía por sus manos arrugadas y huesudas, pues nunca se dejó ver la cara. Tenía una postura muy inadaptada y caminaba con dificultad —se ladeaba de un costado y su mirada apuntaba al otro costado—, tenía una joroba inmensa que no le permitía alzar la mirada y usaba ropa vieja y desgastada con la que se cubría todo el cuerpo. A pesar de que siempre iba cargando dos bolsas rojas grandes de tela gruesa, una en cada mano para equilibrarse, nunca nos preguntamos qué tenían dentro…
Pasaban los días y la vieja seguía rondando ese parque, y a veces se dormía dentro del quiosco. Llegamos a la conclusión de que era una loca sin hogar y en las bolsas cargaba su ropa o pertenencias con las que sobrevivía. Una noche fría nos fuimos a platicar en la planta alta del quiosco, recuerdo aquel tremendo grito que rompió con el silencio de invierno; no dudamos y desde la planta alta nos asomamos abajo para saber qué había ocurrido. Como estampida salían gatos negros de las escaleras subterráneas corriendo aterrados, nunca había visto esa cantidad de gatos juntos. Corrían hacia ningún lado haciendo tremendo alboroto. El olor pestilente y espeso me hizo voltear de nuevo hacia el fondo oscuro de las escaleras, y ahí estaba la vieja loca con una de sus bolsas vacías. Nunca la vi moverse tan rápido, parecía asustada y subía las escaleras con torpeza. Un gato pasó entre sus pies, ella lo trató de agarrar pero era demasiado lenta y el frío le había entumecido el cuerpo. La vieja gritaba con gestos de locura y tristeza, eran chillidos cortos y forzados, como si le doliera algo o estuviese enferma. El último gato desafortunado pasó cerca de ella, lo tomó por la cola y el gato emitió un chillido espantoso; la vieja lo levantó y colgaba como péndulo, lo miró detenidamente y le susurró algo —creo que su nombre—. A pesar del esfuerzo del gato por huir, lo metió en la bolsa y la cerró; el gato brincaba dentro de la bolsa y chillaba. La vieja lentamente se perdió en la oscuridad de las escaleras subterráneas.
Pasaron los días y la anécdota la platicábamos constantemente entre nosotros tratando de buscar una explicación. Escribí una canción sobre ello, “Cats in Bags”, que ya no recuerdo. Entramos a la preparatoria, tuvimos novias y la banda se disolvió, pocas veces nos veíamos, duramos años sin vernos. Un día me hablaron invitándome a platicar, nos juntamos esa noche en el quiosco, como en los viejos tiempos, sólo que ahora con una botella de Whisky y algunas cervezas. Después de unos chistes y un par de tragos, quise ir a orinar pero el alumbrado del parque no era favorable, así que fui abajo del quiosco. Estaba bajando las escaleras con una cerveza en mano y bajándome la bragueta, cuando recordé aquella noche que preferiría haber olvidado. Me dije a mí mismo “cobarde” y bajé hasta el fondo. Miré el interior pero no apreciaba nada más que basura y un charco inmenso de agua negra, así que empecé a orinar. Un amigo gritó, riéndose: “¡Escribe mi nombre!”. Me reí con él y contesté: “¡Lo haré pero sin manos!”. Seguí orinando y tomé un gran trago de cerveza, bajé la mirada antes de pasarme el trago y me quedé pálido al ver un gato negro que me miraba fijamente a unos cuantos metros. Me esforcé para dejar de orinar aún sin acabar y me subía la bragueta y me ponía el cinturón rápidamente (por el miedo mis movimientos eran torpes), cuando el gato pasó al lado mío para subir las escaleras. Nunca me dejó de mirar, el gato iba despacio y parpadeaba lento, hipnotizante. Escuché un ruido de movimiento dentro del quiosco, volteé para saber si era uno de mis amigos, pero estaban arriba tomando y platicando. Para mi sorpresa, el gato no estaba en la escalera; seguramente el ruido lo espantó y corrió, yo me quedé impactado por el ruido.
Me preguntaba qué era y no veía nada, todo era basura y un charco de agua negra con un retoque de amarillo. En la oscuridad algo se movió, algo que ya estaba ahí y no vi antes, era aparatoso y se movía lento. De inmediato pensé que era la vieja. No te mentiré, compañero lector, en ese momento sentí miedo, miedo como nunca había sentido. Me paralicé y no podía gritar, respiraba lento para no hacer ruido y mis latidos eran fuertes y rápidos. La sombra era cada vez más visible, hasta que alcancé a distinguir esas bolsas rojas que ella siempre cargaba, sólo que ahora las arrastraba con más dificultad, y ambas bolsas se veían completamente llena de bultos. Cada vez que se movía arrastraba la bolsa entre el charco, y pude ver cómo su vestido estaba mojado y, a pesar del frío, no temblaba. De una bolsa colgaba un listón peludo y negro que no alcancé a distinguir muy bien, y estaba preparado para salir de ahí rápidamente sin hacer ruido. El listón negro y peludo se agitó rápidamente, se escuchó un chillido extraño y con él un montón de chillidos de gatos en efecto mariposa provenientes de la bolsa. La bolsa se agitó con tremenda fuerza, lo que provocó que la vieja se detuviera; me dio tanto pavor que me fue imposible moverme. La vieja giró su cabeza y la vi por primera vez al rostro, era muy anciana, con nariz afilada y sus ojos eran completamente negros pero brillantes. Estaba muy sucia y descuidada, pero lo impactante fueron sus ojos, pues a pesar de no tener pupilas, sentía su mirada incrustada en mí; se notaba asustada y triste. La adrenalina en mi sangre fluía y me hizo correr como nunca, haciendo tremendo alboroto. No recuerdo muy bien, pero mis amigos me comentan que estaba llorando, temblando, que me salpiqué un poco en el pantalón —lo que fue motivo de burla por parte de mis compañeros—, pero me veían tan asustado que no se lo tomaron a juego. Me preguntaron qué había pasado y les comenté que la vieja estaba abajo y sus ojos eran completamente negros. Un amigo dio un paso atrás, y me preguntó: “¿La vieja de los gatos?”. Contesté: “Sí, ella, está aquí mismo y sus ojos, ¡sus ojos…!”. Mi amigo me interrumpió, tartamudeando: “No, no es posible, ¿es una broma? ¡Esa vieja murió hace unos días!, un montón de patrullas de policías rodearon el parque. Era muy famosa en la colonia y todos los vecinos se enteraron”.
Esa noche no dormí. Mis compañeros y yo decidimos nunca más tocar esa canción, ni hablar de lo ocurrido. Desde entonces nunca hemos regresado al quiosco, y cada vez que veo un gato negro, veo en sus ojos algo brillante, como aquellos ojos negros que nunca olvidaré, esos ojos que se incrustaron en mis sueños de por vida.

Jane the killer Origen

ella era vecina de jeff, y le vigilaba de vez en cuando por la ventana ,hasta que un día que llegaba tarde a la escuela vio a randy y a su pandilla amenazando a jeff y a su hermano Liu ella sabia perfectamente que randy era un matón que hacia pagar a todos con una cantidad de dinero en efectivo o el bocadillo del desayuno a cambio de que no se ganaran una paliza

luego miro unos segundos mas tardes y vio y vio como le robaba la billetera a Liu y empujaba a jeff contra el suelo entonces el se levanto y jane se dijo para si misma “quédate sentado no seas estúpido”

entonces vio como jeff le rompió la muñeca a randy y como apuñalo a troy que se tiro al suelo gritando de dolor

era preocupante ver la pelea de jeff parecía que se estaba divirtiendo demasiado

y al ver la cara de Liu intuyo que jeff no hacia estas cosas normalmente

luego se escucho las sirenas de un coche de policía y el padre de jane ,que era policía salio de su casa si se monto en el coche,

cuando los padres de jane la llevaron a la escuela la dijeron claramente que no hablara con jeff a si que no lo volvió a ver hasta que termino la escuela cuando lo vio salir de ahí

noto como que jeff estaba fingiendo ser feliz para que la gente no se diera cuenta del delito que había cometido, pero en realidad estaba mostrando una sonrisa un poco sádica era como la sonrisa de un loco pensó jane,

al día siguiente, jane se asomo por la ventana y vio un coche de policía afuera de la casa de jeff,

pensó que se llevarían a jeff por lo que había hecho pero se equivoco,en lugar de el arrestaron a Liu.

luego vio llorando a jeff llorando por lo ocurrido, y desde ese momento la gente empezó a decir rumores sucios sobre Liu. días después el hijo de la vecina de al lado de la casa de jeff monto una fiesta de cumpleaños.

y jane vio como jeff jugaba con los niños a las pistolitas hasta que aparecieron randy y sus amigos saltando la vaya a continuación randy se abalanzo sobre jeff tirándolo al suelo luego troy y jake sacaron unas pistolas entonces jane pensó que hivan a matarlo

es cuando jane decidió llamar a la policía, luego escucho unos disparos y cuando volvió a mirar vio las llamas de un fuego y cogió un extintor y se dirigió al lugar pero cuando llego vio a jeff bajando las escaleras envuelto en llamas con grandes partes de piel rosa y chamuscada, entonces jane se desmayo,cuando jane se despertó estaba en el hospital y la enfermera le dijo que ya se podía ir a su casa, jane quiso preguntar como se encontraba jeff. pero la enfermera le dijo que no le podía permitir que lo viera aunque que tratase de su novia. ella le dijo con voz media temblorosa “e-el no es mi novio” entonces salio del cuarto y vio a los padres de jeff que le dieron las gracias por tratar de salvar a su hijo, y le dijeron que jeff estaba con vendas y que se las quitarían en unos dias y que cuando llegara el momento le avisarían,

luego ella contó cuando jeff se peleo con randy y los padres de jeff le dijeron que si eso es cierto soltarían a Liu, días después los compañeros de clase de jane espesaron con los rumores de que ella estaba enamorada de jeff, entonces apareció Liu le dijo que le quitarían las vendas a jeff.

a la mañana siguiente jane vio el coche de los padres de jeff aparcado fuera de su casa

y se puso muy contenta

pero cuando jeff salio del coche

se le cambio la cara del susto…

jeff tenia el pelo negro y largo hasta los hombros, su piel.. su piel era totalmente blanca y con una mirada sadica

luego jeff miro a jane con una sonrisa…la misma sonrisa sicotica del día en que se peleo con randy, entonces jane entro a su casa y sus padres le preguntaron que pasaba

en lo que jane respondió con un chillido y se desmayo

cuando jane despertó ya había oscurecido y sus padres no estaban en casa y se levanto de la cama con un camisón blanco y bajo las escaleras, las luces de la cocina estaban prendidas..

había una nota arriba de la mesa que decía:

“¿no vienes a cenar? tus amigos están aquí ”

luego de leer esto jane se puso a temblar y vio por la ventana que las luces de la casa de jeff estaban encendidas y vio a jeff apoyado en la ventana de su casa con un cuchillo en la mano mirándola y con una sonrisa tallada hasta sus mejillas .

jane, asustada tomo un cuchillo y salio de la casa y se dirijo a la casa de jeff..

tomo la manilla de la puerta pero no podía porque se puso a temblar

entonces cerro los ojos y abrió la puerta..pero tenia miedo de abrirlos hasta que escucho a alguien diciendo: “lo has conseguido me alegro amiga mía”

luego jane hecho un grito y volvió a desmayarse

cuando despertó estaba en la mesa del comedor sentada en una de las sillas amarrada

y su cuchillo había desaparecido cuando miro arriba vio a gente sentados arriba de la mesa, los padres de jeff Liu y los padres de jane todos estaban muertos luego jane enpeso a llorar sangre

luego apareció jeff y le dijo “mira quien a despertado finalmente”

ella trato de chillar pero jeff estaba detrás de ella acercándole cuchillo en la garganta

“callate…CALLATE que a los amigos no se les debe chillar seguro que estas enfadada porque no te ves tan bella como yo pero no te preocupes haré que luzcas bella también”

a si que le corto la cuerda con el cuchillo jane le escupio y lo miro fijamente

luego jane le dijo:

“vete a la mierda”

“me pareces mas divertida de lo que pensaba los amigos se hacen favores entre ellos ¿no? te voy a hacer un favor”

jeff salio y mientras tanto jane se puso a llorar por sus amigos y seres queridos

que hace unas horas atrás estaban vivos

luego jeff regreso

“no llores”

jane vio que sostenía una jarra de lejía y un vidon de gasolina

y le virtio la lejía y la gasolina

“descuida ya e llamado a los bomberos” le dijo jeff y le prendió fuego

tan pronto que el fuego entro en contacto con jane ardió en inmensas llamas

y jeff se largo diciendo

“nos vemos querida amiga espero que hayas quedado hermosa como yo muajajajajaja”

y se largo…

cuando jane despertó estaba en el hospital

y sentía que la cabeza le daba tumbos

luego vino la enfermera y le dijo que lo sentía pero sus padres habían muerto en un incendio ,entonces jane comenzó a llorar pero la enfermera dijo que no llorara o si no su cuerpo no podría respirar

luego jane se quedo dormida

al despertar vio que ya no tenia vendas y de que habia varios ramos de flores luego la enfermera le dijo que descansara por 2 semanas..

jane le dijo “dame un espejo”

al verse tiro el espejo del susto al ver su horrible rostro quemado

luego le llego un paquete del mismo destinatario que el de las flores

la enfermera salio de la habitación

jane abrió el paquete y dentro había una mascara blanca con los ojos negros y una peluca color negra con risos junto con todas estas cosas había un ramo de rosas negras y un cuchillo de cocina afilado

y en la mascara también había una nota

“jane siento que no hayas quedado tan hermosa pero esto te servirá para cubrirte el rostro mientras te recuperas y dejaste tu cuchillo en mi casa pensé deborvertelo “

luego de leer esto jane salio del hospital se puso la peluca y se dirigió al cementerio

vio las tumbas de sus padres y se puso a llorar por ultima vez

luego se puso la mascara y tomo el cuchillo con furia.

desde ese día jane juro venganza y que al ponerse el sol saldría en busca de jeff

para encontrarlo y matarlo.

Rockcena :D

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